zero waste la forma de vivir sin residuos

Zero Waste, la forma de vivir sin producir residuos

La cultura ecológica poco a poco sigue calando en la sociedad. Un estilo de vida más respetuoso con el medio ambiente es posible, aunque hay que tener en cuenta que esto no solo se traduce en el consumo de artículos con una producción con escasa huella en el entorno. También hay que asegurar en casa ciertas rutinas, como el reciclaje o vigilar la producción de residuos.

Seguro que en alguna ocasión has escuchado el concepto zero waste. Un término que no es nuevo en España pero que cada vez está teniendo mayor presencia. Para encontrar sus orígenes hay que remontarse a 1985, cuando la californiana Bea Johnson se marcó una meta: que todos los residuos cupieran en un bote de 200 mililitros. Tendencia que ha ido ganando adeptos y evolucionado hasta la concepción de hoy en día.

¿Qué es el zero waste y el movimiento que le rodea?

El movimiento del zero waste busca disminuir la huella ecológica reduciendo la generación de residuos. Para ello se basa en la propuesta de Bea Johnson para alcanzar este fin: rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y descomponer. Todo ello con el fin de que a la naturaleza llegue la menor cantidad posible de residuos.

De esta forma, el movimiento zero waste aplica las siguientes directrices:

  • Rechazar aquello que no se necesita. Evitar los caprichos y las compras innecesarios, ajustar la lista en el supermercado a lo básico.
  • Reducir la cantidad de objetos que se poseen. Al hilo de lo anterior, a menos necesidades creadas, menos compras innecesarias y un descenso de materiales como el plástico, presente en muchos artículos de hoy día.
  • Reutilizar productos. Algo que no solo se aplica adquiriendo productos como botellas de aluminio que rellenar en lugares específicos, sino en aprovisionarnos de artículos como ropa en tiendas de segunda mano.
  • Reciclar. Es inevitable terminar generando residuos, pero podemos asegurarle una nueva vida a los mismos a través del reciclaje, ya sea mandándolo al contenedor adecuado, o usándolo, por ejemplo, en manualidades.
  • Descomponer. Muchos residuos orgánicos pueden aprovecharse en generar abonos naturales con los que, además, podemos crear nuestro propio huerto.

¿Qué finalidades y ventajas tiene el zero waste?

El movimiento del zero waste persigue reducir la cantidad de residuos que generamos y que por tanto mandamos al vertedero. Esta es su primera ventaja, ya que de esta forma evitaremos que en el medio ambiente se acumulen miles de productos y deshechos a los que es muy difícil asegurar una nueva vida, incluso respetando las normas de reciclaje.

Por otro lado, al comprar con una conciencia zero waste podemos aprender, y enseñar a los niños, una perspectiva menos consumista que nos haga valorar lo que realmente necesitamos en lugar de dejarnos guiar por los impulsos. Una lección con la que también podemos ahorrar en casa, al cuidar nuestras visitas al supermercado.

Productos y tiendas zero waste

El zero waste no es solo un modelo que podamos seguir en casa. También podemos encontrar, cada vez más, comercios y productos que tienen una conciencia en ese sentido y que tratan de reducir su huella en el medio ambiente y los residuos que generan. Ahora bien, ¿cómo detectamos este tipo de lugares?

Hay aplicaciones como Go Zero Waste en la que se indican comercios cercanos que mantienen esta filosofía. Aunque es posible reconocer estas tiendas por varios detalles como, por ejemplo, que nos permitan acudir con nuestros propios envases para llevarnos productos, como legumbres o cereales, a granel.

También es muy importante asegurarnos del embalaje que se emplea y que se apueste por materiales como el papel, o el cartón, en lugar de los plásticos.

¿Cómo practicar o pasarse al zero waste?

¿Te has planteado alguna vez cuántos residuos generas al cabo del día? Esa bolsa del supermercado, ese zumo que has tomado, el envoltorio de la pasta que has cocinado, el paquete que has pedido a Amazon… son solo algunos ejemplos que pueden hacerte ver cuál es tu huella ecológica. Si has tomado una conciencia verde y quieres apostar por el zero waste, estos son algunos consejos cotidianos:

Haz una lista de la compra

Uno de los medios para alcanzar el zero waste es reducir nuestro consumo y rechazar todo aquello que no se necesite. Acudir al supermercado con una lista sobre lo que realmente se necesita ayudará a que no volvamos a casa con multitud de artículos que ni siquiera habíamos pensado.

Cambiar hábitos de consumo

¿Y si ese zumo que tomas cada mañana lo exprimieras en lugar de beberlo del cartón? Además de ser una opción más saludable, estarías ahorrando un residuo que terminaría en la basura. Igualmente puedes aplicarlo en el consumo de café y de otros artículos cotidianos. Buscar tiendas zero waste es una gran opción.

¿Puedes dar una segunda vida a algún residuo?

Ya sea convirtiendo residuos orgánicos en fertilizantes, o empleando algunos plásticos para manualidades, no des por finalizada la vida de muchos deshechos antes de tirarlos a la basura. Piensa en la cantidad de cosas que podrías hacer con ellos.

Posponer algunas compras

¿De verdad te hace falta ese nuevo abrigo? ¿Puedes vivir un mes más sin ese videojuego que acaba de salir? ¿Realmente necesitas cambiar ya de móvil? Estas son algunas preguntas que debes hacerte, en especial en épocas del año como la Navidad, en las que el consumo se dispara llevados por multitud de anuncios. Revisa aquello que quieras renovar y recapacita sobre la vida útil que todavía puede tener.

Reflexión sobre el Zero Waste

El zero waste es una tendencia que lleva casi 40 años entre nosotros. Una tendencia que nos ha enseñado un estilo de vida más respetuoso con el medio ambiente y que, en plena época de expansión del consumo, merece la pena recordar. Con tan solo 5 reglas podemos reducir nuestra huella en el medio ambiente y asegurar un futuro mejor a las nuevas generaciones, a la par que incluso podemos ahorrar algo de dinero como se ha visto.

No hay que convertirse en profesionales de la noche a la mañana, pero se puede empezar con pequeños pasos como, por ejemplo, reduciendo la cantidad de plástico que se emplea en casa.

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Sobre la autora:

Silvia Rosas
Silvia Rosas
Consultora sobre actualidad en sostenibilidad ecológica. Pienso que una actitud responsable y coherente con nuestro entorno es el mejor activismo que podemos adoptar para tener un mundo más equilibrado.

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